Una de las ideas rectoras de este libro es dar a conocer las historias y memorias del Departamento20 (D20), ese nuevo “Departamento” virtual jurisdiccional uruguayo que no tiene fronteras ni capital, y posee la mayor diversidad de todo el Uruguay pues lo integran hombres y mujeres de los otros 19 Departamentos, y sus descendencias. Sus integrantes poseen el mismo origen: aquel de haber compartido un tiempo y un lugar en el Uruguay de entonces, de antes de irse.
Hemos dedicado nuestras vidas en el exterior a satisfacer las necesidades elementales como cualquier humano; alimentarnos, vestirnos, requerir un techo y un hábitat suficiente, y procurar trabajo para todo ello, para nosotros y nuestros grupos cercanos.
Luego de la partida de Uruguay fuimos encontrándonos, formando parte de aquella desbandada que salía para ir a otras latitudes y longitudes a buscar cobijo y construir nuevas situaciones junto a otros, con los cuales nos identificábamos por el “lejano mirar”. En aquellos devenires nos fuimos asentando en otras tierras.
Otros, con el tiempo, ante las oportunidades que se les presentaban, volvieron a Uruguay; algunos con sus parejas, otros con sus hijos, y otros solos. Otros, que eran muy chicos en los tiempos en que sus padres emigraron por razones económicas o políticas, hicieron su propio camino, una vez adultos, de revinculación con Uruguay y su gente; de muchas formas, volviendo, o no.
La vida es límite y también un infinito de situaciones donde se expresa la libertad. Es imposible incluir aquí a todas las expresiones de uruguayos que han estado relacionados al D20-Uruguay, ese es mi límite.
Este libro se ha ido escribiendo en aproximaciones sucesivas. Una cosa llevó a la otra, una situación a otra, una persona a otra, u otras. Yo no puedo afirmar con quién hablé primero, no importa. En parte ha sido investigación, pero todo fue una construcción colectiva, donde muchos pusieron de sí para que esto fuese una realidad palpable. Han sido años de recopilación de datos y participación de compatriotas. El tiempo es tirano, pero en este caso ha sido bondadoso.
En este trabajo realizado en el marco del convenio con el sitio multimedia Somos Uruguayos de la Argentina (somosuruguayos.com), se fue trabajando con todo aquello que fue pasible de ser elegible para manifestar nuestro ser y nuestra identidad oriental para que pueda estar a disposición y conocimiento de muchas y de muchos, de dentro y de fuera del Uruguay.
Se comparten situaciones, vivencias y experiencias de compatriotas del Departamento20; miradas íntimas que en muchos casos adoptan ribetes sociales, profesionales y sociales, o políticos incluso, son sus experiencias, sentires y vivires.
Incluye en forma especial a aquellos uruguayos que hicieron cosas a lo ancho y a lo largo del mundo para el Uruguay y su gente; y también a los que retornaron poniendo a disposición sus experiencias y recursos.
Estará la presencia (parcial) de uruguayos y uruguayas que habiendo emigrado viven (o vivieron), lejos de Uruguay, pero en relación a él; atentos de alguna forma a lo que pasaba allí. Y también lo perteneciente a aquellos que no están, pero dejaron sus huellas indelebles de pertenencia.
Se rescatan también muchas cosas que fueron objeto de investigación y aquí están referenciadas.
A lo largo de su desarrollo encontrarán tanto textos en cursivas como textos en recuadros, son de autores cuyos textos abrevan en una mayor significación de los temas desarrollados; algunos son anónimos.
A lo largo del libro estarán letras parciales de canciones –en re- cuadros– que nos han acompañado y afirmado a lo largo y a lo ancho de nuestras vidas. Muchas veces nos hemos levantado tarareando una canción. El inconsciente se hace presente y nos lleva con una canción al sentimiento, a la emoción o al pensamiento que en ese momento estábamos viviendo.
Cualquiera de nosotros podría hacer lo mismo con todas aquellas canciones cuyas letras nos llevan a situaciones que nos reconocemos en ellas.
Los invito a encontrarse con la cantidad y diversidad de informaciones y relatos recopilados, que les debo confesar que no conocía ni imaginaba cuando comencé a escribir este libro; algunas ya las conocía, las menos.
Este libro se asemeja al juego del conejo que había en las kermeses escolares de antaño, donde los concurrentes compraban un número, del 1 al 24, y el juego consistía en soltar un conejo en un semicírculo donde había 24 casitas, y el conejo, cebado por la comida que había en cada casita, entraba a una de ellas, y a la persona que había comprado ese número le correspondía un premio.
El libro contiene muchas “casitas” a visitar…
¡Bienvenidos!
Fabián Muñoz Rojo
“Fabián Ayuí”