Nuevas dimensiones de la vinculación junto a la expresión ciudadana: campaña por el voto en el exterior
No hay que olvidar que también hay que votar contra la mutilación del Uruguay, porque uruguayos no somos sólo los que vivimos aquí.
“Tiene que haber sido muy cretina la cabeza que confundió la identidad con el domicilio”
Eduardo Galeano
Desde mucho tiempo atrás los uruguayos se plantearon la posibilidad del voto fuera de fronteras, adquiriendo más fuerza a partir de esta administración. Especialmente por quienes tuvieron experiencias migratorias (por exilio o por encontrar que era la única opción en su momento). No olvidemos que el partido político que se encuentra en el poder desde 2005, se creó en 1971 y formó parte de la oposición a la dictadura, por lo que muchos fueron víctimas de la suspensión de sus derechos ciudadanos entre otros.
En el año 2005, el Director del Departamento 20, cuando recién había empezado a desempeñarse en la función pública, Álvaro Portillo sostenía un discurso que relacionaba las atribuciones del nuevo órgano del Ministerio de Relaciones Exteriores a la construcción de un nuevo país:
Esto está presente y hay una expectativa en este sentido: es muy importante una actividad política partidaria de los frenteamplistas, de los socialistas, construyendo este Departamento 20 con estas características, y sobre todo tratando de desarrollar un ensamble de las grandes ideas que este gobierno y esta fuerza política están llevando adelante para construir un país diferente. El aporte de este frente social es mucho más que los votos o que la solidaridad concreta traducida en donaciones [1].
Con respecto al voto epistolar, sostenía:
Nuestra estrategia como gobierno, como estado uruguayo, es una estrategia de vinculación, en el entendido de que somos hoy un país con muchos territorios, una nación en muchos territorios. Según el imaginario de la gente, fundamentalmente los que están fuera del territorio uruguayo, el factor del voto es uno de los elementos centrales que haga real esa vinculación. Además de lo que puedan ser todos los temas que en materia de intercambio turístico, cultural, económico, comercial, redes de Consejos Consultivos que implican la participación ciudadana fuera del territorio uruguayo. En fin, más allá de todo eso, es muy importante que el inicio se generara en el imaginario de los uruguayos en el exterior, el derecho al voto ha sido uno de los aspectos más centrales [2].
En el 2008, Álvaro Portillo, fue sustituido por José Luís Remedi, que había sido embajador del Uruguay en Irán durante el gobierno del tradicional Partido Blanco. Los cambios en la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación generaron incertidumbre en algunos Consejos Consultivos en cuanto a la consolidación de las políticas dirigidas a la diáspora. De hecho, las posiciones de Remedi frente a las principales demandas articuladas por los Consejos durante su II Encuentro Mundial en Montevideo parecían distinguirse de aquellas sostenidas por el funcionario que anteriormente ocupaba el cargo. Con relación a las características que, en su opinión, deberían presentar los Consejos, Remedi fue marcadamente protocolar:
(Los) Consejos Consultivos, que como dice el propio reglamento, no deben de tener ningún tipo de color político, ningún tipo de actividad político-partidaria, ni orientación filosófica, u orientación religiosa. Tienen que ser la expresión de la comunidad uruguaya en el lugar donde se trate.
También su punto de vista sobre la cuestión del voto desde el exterior era menos enfático que el de Portillo, basándose mucho más en las disposiciones jurídicas vigentes respecto del tema:
Aquí no depende de quién ocupe el gobierno, el voto consular depende de la Constitución de la República y tiene que ver con leyes que requiere mayorías especiales para poder reformar la constitución en esta materia (…) el día que esas mayorías resuelvan que sí, se deroga esta ley y a partir de allí el uruguayo en el exterior puede entrar a votar.[3]
Nuevamente se produjeron movimientos en esa Dirección. A comienzos de este año, asume el actual Director, el Embajador Carlos Flanagan, que ya había sido Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Uruguay, sustituyendo a Remedi en el marco de lo que debería ser un movimiento normal de Cancillería. Sin embargo, cabe resaltar que durante toda la gestión del anterior Embajador para el Departamento 20 hubo críticas generalizadas por parte de los Consejos Consultivos del mundo. Tales organizaciones señalaban que la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación había cortado la comunicación directa con los órganos de participación ciudadana extraterritorial, poniéndolos bajo jurisdicción de los Consulados. Flanagan reestableció el vínculo directo con los Consejos y fue muy bien recibido en el III Encuentro Mundial de los Consejos Consultivos realizado en Montevideo a inicios del 2009. Su postura con respecto al voto, inviste un carácter de militancia:
Hoy está en la agenda un tema poco conocido de la población del voto desde el exterior, es decir, el derecho de todos los uruguayos a ejercer la ciudadanía. Es necesario comprender que la patria es una sola y que los uruguayos somos uruguayos estemos donde estemos. Hay que terminar con la falsa dicotomía entre los de afuera y los de adentro (…) Uruguay tiene 19 departamentos dentro de sus fronteras, existe un vigésimo departamento, virtual si se quiere, de más de medio millón de personas.
Sobre los Consejos Consultivos, Flanagan sugiere que no sólo deben ser la expresión de la comunidad uruguaya dondequiera que esté, sino que también tienen una función importante frente al país de origen: No es gente que nos viene a golpear la ventanilla para pedir cosas, sino que son aliados para atender los problemas que tienen sus lugares de residencia, pero también para promover al país.
Como se observa, el llegar a plebiscitar junto a las elecciones nacionales la posibilidad de que todos los ciudadanos uruguayos voten desde el exterior fue un costoso proceso, que además no contó con el apoyo de amplios sectores de los partidos tradicionales (Blancos y Colorados) que se alternaron en el poder desde la apertura democrática. Después de una importante campaña, se consiguió el número de firmas suficiente para realizar la consulta a toda la población por la aprobación de la incorporación del numeral 13 al artículo 77 a la Constitución de la República vigente, habilitando el voto desde el exterior.
Al respecto, citamos palabras del Senador Frenteamplista Reinaldo Gargano (ex Canciller de la República), quien en nota reciente fundamenta el voto epistolar:
Para que la patria peregrina ejerza el derecho al sufragio
El próximo 25 de octubre, además de elegir al nuevo gobierno, los ciudadanos deberán pronunciarse sobre dos consultas de singular trascendencia. Una de ellas es el plebiscito para anular la Ley de Caducidad; la otra tiene que ver con habilitar el voto de los uruguayos que residen en el extranjero. (…)
Lo que la ciudadanía debe aprobar es el agregado de un numeral al artículo 77 de la Constitución por el cual se habilita a que los uruguayos que residen en el exterior, y que estén inscriptos en el Registro Electoral, puedan ejercer su derecho al voto (…): «Todo ciudadano es miembro de la soberanía de la Nación; como tal es elector y elegible en los casos y formas que se determinarán».
Comenta Gargano: «Quiere decir que todo uruguayo, viva donde viva, puede concurrir al acto electoral. La verdad es que los que hoy están en la patria peregrina, esa gente que supera el medio millón de personas, no vienen todos a votar; pero si vienen pueden votar y su voto es válido; a nadie se le ha ocurrido objetarlo. Por eso resulta extraño que hoy haya pronunciamientos como el del Partido Nacional, que ha jugado una carta insólita al haber aprobado su Directorio hacer campaña contra el voto epistolar.
Lo que hace el voto epistolar es reglamentar un derecho que esos uruguayos ya tienen y que muchas veces no pueden ejercer porque no pueden abandonar el trabajo para venir al Uruguay, o no tienen dinero suficiente para pagarse el billete de avión para venir aquí el día de las elecciones. Con esta propuesta estamos atendiendo un reclamo largamente planteado por esos compatriotas de la patria peregrina, distribuidos por cientos de miles en Europa, en Oceanía, en EEUU y en Argentina y Brasil». (…).
“Este derecho podrá ejercerse indefectiblemente a partir de las elecciones de 2014″. (La República 19.09.09).
El artículo ejemplifica claramente las posiciones partidarias y concepciones en relación a la participación ciudadana desde el exterior, al mismo tiempo que reconoce y habilita un derecho ciudadano fundamental para los uruguayos. Elemento éste que cultural e históricamente caracteriza al Uruguay entre los países latinoamericanos.
En el lanzamiento de la Campaña Electoral por el Voto Epistolar el 26/08/2009, se remarcó por parte de numerosas organizaciones el compromiso e interés de los uruguayos en la vida política de su país y su voluntad “de colaborar por un futuro colectivo mejor. Lo han hecho a partir de su propia voluntad y esfuerzo, pero sin tener acceso a un derecho adquirido por su compromiso y su consecuencia: el derecho a voto” [4]. Es un reclamo de las distintas agrupaciones de uruguayos en el exterior, así lo sostiene este documento, portavoz de la “patria peregrina”:
En manifestación de los Consejos Consultivos en la Carta Abierta leída ante un importante auditorio en el acto de lanzamiento de la campaña por el Voto en el Exterior en el Palacio Legislativo de la República, expresaban:
[…] los ciudadanos uruguayos en el exterior, bregamos por el derecho al Voto. (…)
(Algo que) preocupa a más de medio millón de compatriotas, que pese a la distancia geográfica, se mantienen unidos y partícipes del destino de la patria.
Se presenta la oportunidad histórica para que nuestra sociedad reflexione sobre este fenómeno, que hace que casi un 20 % de los uruguayos residan en el exterior.
La emigración no es siempre una decisión personal antojadiza, sino producto de condiciones sociales y económicas adversas como la falta de oportunidades individuales. Los uruguayos lo sabemos porque el país fue construido con el aprovechamiento de esa fuerza decisiva que fueron nuestros antepasados inmigrantes.
Este virtual Departamento 20, está diseminado a lo largo del mundo. Somos hermanos orientales que mantenemos todo tipo de vínculos con el país: afectivos, económicos, culturales, sociales, profesionales y comerciales. Hacemos que nuestros hijos nacidos en el exterior, tengan nuestra ciudadanía y crezcan con nuestros valores nacionales, de los cuales estamos orgullosos todos.
Desde los distintos países de residencia y a través de nuestros nucleamientos, estuvimos y estamos presentes en la ayuda solidaria, material o espiritual con nuestros connacionales cuando las circunstancias así lo han ameritado.
Destacados intelectuales y científicos, colaboran desde el exterior con el ámbito universitario y académico, volcando sus conocimientos y experiencias en beneficio de un proyecto nacional del cual todos queremos participar.
Hemos apoyado entusiastamente la promulgación de la nueva Ley de Migraciones, que entre otros aspectos, promueve el retorno de compatriotas con sus familias y la nueva política de vinculación del estado uruguayo con los emigrados. Uruguay comienza a registrar una corriente de retornados que buscan el reencuentro con sus raíces como una realidad auspiciosa, en contraste con la dolorosa sangría emigratoria de los últimos 40 años.
Existe, desde el Uruguay del Exterior, una participación ciudadana de hecho, que no es correspondida con el ejercicio del más elemental de los derechos cívicos: EL VOTO. Es hora que los residentes del exterior, como lo hacen los emigrantes de las democracias modernas, tengan su derecho al voto. (…)
Desde los diversos confines, hacemos un llamado a nuestros connacionales a apoyar esta justa y necesaria reivindicación.
El 25 de Octubre, TODOS POR EL SI, AL VOTO DEL EXTERIOR! [5]
Esta proclama, ampliamente respaldada desde el exterior por los Consejos Consultivos y diversas organizaciones de uruguayos fuera y dentro del país, demuestra el espíritu que inspira y aglutina para esta instancia cívica, uniendo a dos elementos identitarios que se refuerzan continuamente como característica del pueblo uruguayo: la participación ciudadana y el retorno al país.
El Voto desde el Exterior, al igual que el voto contra la Ley de Caducidad (ley que protege los delitos cometidos por los militares durante la dictadura), son dos claros ejemplos de la participación ciudadana y de la compleja dinámica migratoria y de vinculación que el país está viviendo actualmente.
El siguiente fragmento de un folleto informativo sobre el Departamento 20 publicado en la época de Portillo esboza rasgos generales considerados positivos en las comunidades uruguayas de exterior a las cuales apuntarían las nuevas políticas de vinculación, ejemplificando lo antedicho:
[…] uno de los aspectos más interesantes de esta migración es la significativa lealtad hacia el Uruguay de buena parte de esta diáspora. Una lealtad que se ha expresado en variadas y permanentes acciones de solidaridad con el Uruguay, una fuerte movilización para hacer posible el reconocimiento de sus derechos políticos para ser ejercidos extraterritorialmente, y la frecuencia de las visitas y comunicaciones con la familia y comunidad de origen.
Finalmente, citamos fragmento de Montevideo Portal, página web consultada por un importante número de uruguayos en el exterior, cuando el pasado 22 de agosto, los uruguayos residentes en Porto Alegre en un acto por la aprobación del voto epistolar, sintetizaban bajo esta consigna, la fórmula identidad-participación ciudadana:
«Orientales siempre, ciudadanos también».
[1] MORAES; SOSA, Buenos Aires, 2009
Ana Maria Sosa González. Pontifícia Universidade Católica/ RS, Brasil. La política de re-vinculación del estado uruguayo con su diáspora. Revista Tempo e Argumento, vol. 1, núm. 2, pp. 37-63, 2009. Universidade do Estado de Santa Catarina
[2] Ib. Ibidem.
[3] II Encuentro Mundial de los Consejos Consultivos, Montevideo, 2008.
[4] SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa, Catalunya, España, ante el Lanzamiento de la Campaña por el Voto Epistolar en el Palacio Legislativo, el 26/08/09. serpal@wanadoo.es
[5] CONSEJOS CONSULTIVOS DE RESIDENTES URUGUAYOS EN: Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires (Argentina.) – Roma – Paraguay – Vale do Sinos Serra, Porto Alegre y Área Metropolitana (Brasil) – Catalunya – Sydney, Melbourne, Illawarra (Australia) – Puerto La Cruz, Caracas, Valencia (Ven.) – Chile – Consejo Consultivo del Sur de Francia – Elizabeth, Orange, Dover y Manhattan (USA) – Gotemburgo (Suecia)- Toronto (Canadá). 26 de agosto de 2009.