4º Encuentro Nacional de Educación. Octubre 2026

LA DIÁSPORA TAMBIÉN EDUCA


Los Congresos anteriores

Se han realizado tres instancias de congreso, el primero se llevó adelante en el año 2006, denominado «Maestro Julio Castro» y fue previo a la promulgación de la Ley General de Educación. Los dos congresos siguientes se desarrollaron en el año 2013, bajo el nombre de «Mtra Reina Reyes», y en 2017, «Enriqueta Compte y Riqué».

 ¿Qué es el 4.º Congreso Nacional de Educación?

El Congreso Nacional de Educación está previsto en la Ley General de Educación N.º 18.437 como ámbito de integración plural y amplia, con carácter asesor y consultivo. En esta edición, la Comisión Organizadora reúne a actores del sistema educativo y de la sociedad.

El 4º Congreso Nacional de Educación, titulado “Misiones Sociopedagógicas”, se llevará a cabo en el Uruguay, con un enfoque en la intersección entre la educación y la sociedad. Este congreso contará con la participación de representantes de organismos educativos, partidos políticos, y otras organizaciones, y se centrará en ejes temáticos como “Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida”. El evento contará con interpretación en Lengua de Señas Uruguaya y transmisión en vivo, promoviendo un debate ciudadano activo.

Para más información sobre el congreso y cómo participar, se puede visitar el sitio web oficial del Congreso Nacional de Educación.

Las asambleas territoriales (con formato híbrido: presencial y virtual) son las instancias de discusión de documentos, deliberación, síntesis y elección de representantes (delegados/as) para la Plenaria Nacional de fin de año. El sitio oficial del Congreso centraliza información y, por primera vez, permite gestionar formularios de solicitud de asambleas.

¿Qué son la Diáspora, la Patria Peregrina y el Departamento 20?

Se estima en torno a 600.000 las personas uruguayas en el exterior (incluyendo nacidos en el país y descendencias), del orden del 18 % de la población total. Estas denominaciones concentran un capital humano de alto valor para el sistema educativo y cultural nacional: docentes formados en Uruguay y en el exterior, investigadores insertos en universidades y centros de ciencia de América, Europa y otras regiones, artistas, gestores culturales y redes asociativas (Consejos Consultivos y asociaciones de compatriotas) que sostienen identidad, memoria y proyectos de vinculación realizados, en curso y a desarrollar.

El Departamento 20 no es una metáfora decorativa: es la forma en que la diáspora nombra un territorio de pertenencia sin fronteras ni capital, con la mayor diversidad departamental del país y con lazos afectivos, culturales, profesionales y cívicos vigentes. El concepto está consolidado en la sociedad civil y en la literatura de vinculación, y ha sido objeto de publicaciones, giras y encuentros mundiales de Consejos Consultivos y Asociaciones.

Y también uruguayos y uruguayas que estuvieron en el D20 han vuelto al país, trayendo sus recursos, para un mejor desarrollo del Uruguay todo. Son ejemplo Miguel Bretchner y Marta Jara, cuando estuvieron al frente del Programa Ceibal y de ANCAP, y también Rodrigo Arocena Rector de la UDELAR; hay muchos otros.


¿Por qué importa que la diáspora participe?

Docentes, investigadores y profesionales de la cultura residentes en el exterior acumulan experiencias comparadas en pedagogía, inclusión, educación a lo largo de la vida, virtualidad, inteligencia artificial, gestión cultural y memoria histórica. Ese saber es un insumo directo para los cuatro ejes del Congreso y para una Estrategia Nacional de Educación que no se circunscriba al mapa de los diecinueve departamentos.

El eje de virtualidad e IA y las herramientas digitales del propio Congreso permiten, por primera vez con naturalidad técnica, una asamblea híbrida o virtual que no exija el retorno físico de los convocados. Lo que en ediciones anteriores pudo parecer impracticable es hoy viable y coherente con el espíritu del proceso.

“Omitir al Departamento 20 en un proceso que se propone alcanzar todos los rincones del país equivaldría a truncar el mapa de la ciudadanía educativa. La educación nacional se enriquece cuando dialoga con su diáspora.”